jueves, 25 de agosto de 2016

Divrei Emmanuel Parashat Ekev

Síntesis Parashat Ekev:
Moshé describe la tierra de Israel de trigo, centeno, uvas higos y granadas, una tierra de aceitunas, rica en aceite y de miel de dátiles. Moshé previene a Bnei Israel a no ser altivos y pensar que tendrán Eretz Israel como resultado de sus propios poderes y vigor; más bien deben siempre recordar que fue Dios quien les dio riquezas y éxito.


“Por lo tanto, sucederá que, si se le da atención a estos juicios, y los guardan y los llevan a cabo,  Hashem Tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.”
La primera palabra de la parashá de esta semana es "vehayá - y se cumplirá.” Según nuestros rabinos (Jazal) el término" vehayá "siempre denota que el mensaje que sigue en la Torá es feliz en contraposición con las palabras "vayehí bimei  - y fue en esos días” que es generalmente una mala noticia de la Torá.


Es un hecho, de acuerdo a nuestros rabinos (y la mayoría de los profesionales de la salud mental) que las personas felices están orientados hacia el futuro, mientras que las personas deprimidas están constantemente orientados al pasado.


La parashá quiere que sepamos que Dios nos está prometiendo un futuro brillante; si somos capaces de centrarnos en el momento (el presente) y vivir de la manera correcta en el presente, entonces podemos estar seguros de un mañana más brillante. Aunque el pasado no haya sido tan perfecto, si nos centramos en el presente y el futuro podemos darle la vuelta y hacerlo todo lo mejor en el futuro.


Uno de mis mejores amigos, cuando pequeño, era jasídico del grupo Bobover. Su familia al igual que otros muchos en la comunidad jasídica tenían la costumbre de comer ‘Farfel’  los viernes por la noche. Por supuesto, esto fue uno de mis platos favoritos, porque su madre nos los preparaba con shmaltz (grasa de pollo) y cebollas. Una vez le pregunté por qué ellos sirven esto todos los viernes por la noche y ella me explicó que esto se llama "el tzimmes del Baal Shem Tov." Al comernos este tzimmes (mezcla) nos recuerda que los viernes por la noche cuando entra el Shabat deberíamos de dejar atrás la semana que ya cayó atrás. Como ya entró el Shabat, aunque la semana haya sido difícil, ya se terminó y otra realidad comenzó. Ella me explicó que la palabra “Farfalen” (lit. se cayó o se dejó atrás) en Yidish se parece al la palabra farfel (migaja de Matza o Matza roto en pedazos). Ese juego de palabras les recuerda dejar atrás la semana pasada y dejarla caer para disfrutar el Shabat que entra. Ya la semana es “farfalen”, ya no tiene importancia, la dejamos en el pasado y permitimos que Shabat nos renueve.

Lo importante es el momento de Shabat, no lo que ocurrió antes que llegó ese glorioso día. Shabat tiene la capacidad de permitirnos olvidar el pasado y avanzar hacia un futuro más brillante. Al ser un momento sagrado, Shabat trae consigo la bendición del perdón. Jazal (nuestros Rabinos de bendecida memoria) nos dicen que el Shabat es un momento particularmente propicio para la teshuvá (arrepentimiento / perdón y volver a Dios). Esto es así porque nos permite abandonar el pasado negativo y abrazar o “re-imaginar” el futuro. Es por esto que es santo y separado del resto de los días de la semana. Otra interpretación de la palabra “Kodesh” (santo) en hebreo es “distintivo, especial o separado.”


Las relaciones con nuestros esposos o esposas también se basan en la renovación. Este aspecto de la vida también es santo. Es por eso que le llamamos al acto de casarse "kiddushin" en hebreo - la santificación y la dedicación de exclusividad. Para mantener un matrimonio requiere trabajo en mantener y desarrollar comunicación constante para poder hacerlo hay que crear un sistema de renovación constante. Esto también implica el perdón y el abandono de los sentimientos negativos para soñar o crear juntos un futuro. Cuando una relación no tiene futuro positivo aunque sea imaginario no existe la posibilidad del perdón o de seguir en ese camino porque la relación perdió su propósito. En el día del santo matrimonio una pareja hace un compromiso solemne de amar y perdonarse en el futuro. El perdón es el gran limpiador. La limpieza nos permite soñar y encontrar la esperanza, y este proceso continúa para siempre. Es eterno porque Dios es eterno y Dios es amor y compasión y perdón y esperanza para un día mejor.

Como ya vemos esto le aplica al individuo, a la pareja y también a una comunidad. Para poder progresar la comunidad necesita dejar atrás cualquier pasado negativo. Este proceso de dejar ir o dejar caer el pasado negativo con el perdón del presente mirando al futuro permite que la comunidad crezca y sea vibrante. La Torá alude a esto cuando dice “Vehayá bayom hahú- y será en ese gran día ... que todo Israel será uno.” Esto sólo es alcanzable mediante la fuerza del perdón y renovación. El pasado es farfalen (ya quedo atrás), el futuro es variable para cada uno de nosotros como individuos, como parejas y como comunidad. No podemos cambiar el pasado, pero con este pensamiento podemos estar seguros de un futuro brillante a través de la alianza del Dios de la misericordia.
Shabat Shalom de parte del Rabino Rigoberto y Rabanit Sandra Viñas y familia